viernes, 15 de mayo de 2009

Crisis financiera internacional: Repensando el sistema económico mundial


Es tiempo de repensar el sistema financiero internacional…

Las reglas previstas en los Acuerdos de Bretton Woods se establecieron en un mundo destrozado por la guerra, que requería condiciones estables para la reconstrucción y para el desarrollo, y en donde además los flujos transnacionales de capitales eran limitados, puesto que en ese entonces las necesidades locales de inversión de los países y principalmente de los países europeos eran enormes… Las operativas y los organismos ideados y surgidos a mediados de los años cuarenta de una u otra forma cumplieron su cometido, y el gran emisor de capitales de mediados del siglo XX sin duda fue EEUU a través de la imposición de su moneda como divisa internacional… Entre otras cosas recuérdese que en los años sesenta aún se hablaba de escasez de los eurodólares, lo que llevó a implementar ciertos mecanismos especiales para que ello no entorpeciera el comercio al interior del mundo europeo…

Con toda certeza hoy día las cosas han cambiado sustancialmente… Hoy día se han formado grandes bolsones de capitales que se movilizan por el mundo buscando rentabilidad… Hoy día los flujos de capital son globales en una importante proporción, y son frecuentes los llamados capitales golondrinas que claramente son guiados con criterios meramente especulativos y financieros… Además hoy día existe tecnología digital disponible que puede ser aplicada con grandes ventajas en el sector financiero y bancario, y que en algunos aspectos ya es aplicada actualmente aunque con importantes desvíos, pues algunas nuevas prácticas apoyadas en la electrónica y en las comunicaciones favorecen y amplifican la especulación así como la rápida fuga de capitales de las economías emergentes… Obviamente en 1944 la tecnología digital apenas si era incipiente, y en ese entonces no era posible avizorar el importante futuro y el gran impacto que ella tendría…

Es tiempo de hacer una profunda reforma en el sistema financiero mundial… Obviamente ya no es posible enfrentar los problemas económico-productivos del siglo XXI con regulaciones pensadas para la realidad de mediados del siglo XX…

La Organización de Naciones Unidas, ONU, tiene previsto convocar entre el 1 y el 3 de junio 2009 a una Conferencia de las Naciones Unidas sobre la crisis económica y financiera mundial y su impacto en el desarrollo, y obviamente se desea que esta reunión tenga resultados tangibles, y que no sea meramente una reunión más, una reunión más o menos intrascendente, una reunión para que altos mandatarios se saquen una foto y hagan un saludo a la bandera…

En preparación de esta importante reunión, se encargó a Joseph Eugene Stiglitz, Premio Nóbel de Economía 2001, la dirección de un grupo de trabajo de alto nivel, a efectos de examinar el sistema financiero internacional, y a efectos de proponer las posibles reformas que podrían luego adoptarse en una futura Reunión Cumbre Multilateral de Bretton Woods II…

La realización de una nueva y formal Conferencia Internacional de Bretton Woods (BW-II) es de fundamental importancia, para así comprometer a cierto número de países en un nuevo procedimiento multilateral de intercambio, con reglas acordes al siglo XXI, con reglas acordes a los desafíos del nuevo siglo y del nuevo milenio…

Los ejes vectores de las recomendaciones para un nuevo orden financiero internacional, podrían girar en torno a transparencia, integridad, responsabilidad, prácticas bancarias sanas y controladas, finanzas nacionales transparentes y supervisables, cooperación multilateral consolidada y eficaz…

Obviamente desde la Organización de las Naciones Unidas se observa con buenos ojos la preocupación de ciertos Gobiernos de países desarrollados de destinar importantes sumas para el salvamento del sector financiero, puesto que ello actúa en defensa del crédito y como una política notoriamente contracíclica… Por cierto se reconoce además que los países emergentes también deberían aplicar políticas anticíclicas y no políticas procíclicas, pero claro, la debilidad de esas economías no les ayuda a desarrollar este tipo de estrategia… Para viabilizarlas, para permitir que los países débiles no apliquen una política de ajuste de cinturón, con reducción del gasto público y de la inversión pública, Joseph Stiglitz propone permitir mayores niveles de emisión en los Derechos Especiales de Giro (DEG), precisamente para así generar recursos financieros para ayudar a los países más débiles a actuar en el sentido antes señalado… Corresponde señalar que los Derechos Especiales de Giro son un activo de reserva internacional vigente desde 1969, y que complementa los activos de reserva de los países miembro del Fondo Monetario Internacional (FMI)… Este mecanismo hasta la fecha ha sido poco utilizado, aunque como moneda de cuenta el DEG sí ha tenido distintos empleos contables; actualmente el valor del DEG se fija en base a una cesta de cuatro monedas: dólar estadounidense, euro, libra esterlina, y yen japonés…

Bueno, ¡qué decir de este panorama!… Veremos lo que efectivamente pasa en junio 2009, pero obviamente las soluciones que se están maquinando desde la propia Organización de Naciones Unidas son decepcionantes…

El proyecto social de Agustí Chalaux de Subirà con su propuesta de uso generalizado de dinero telemático en la economía, tanto en las finanzas internacionales como en las distintas finanzas nacionales, gesta en principio ideas y mecanismos muy interesantes para la definición de una nueva arquitectura económica internacional…

Lástima que las propuestas sociofinancieras del citado investigador social catalán así como las establecidas por el Centro de Estudios Joan Bardina, circulen por el momento en exclusividad en los círculos académicos y universitarios, y en forma alejada de los círculos de decisión política de la región latinoamericana y del llamado Grupo de los veinte (G-20)…

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